Desde la bodega de Pagos del Rey de Fuenmayor, adscrita a la Denominación de Origen Calificada Rioja, se tiene acceso a la producción de cerca de 950 hectáreas de viñedo, perteneciente a cerca de 250 viticultores de diferentes zonas de la Rioja. Así, se cuenta, al margen de los proveedores de uva de diferentes localidades de la Rioja Alta, con algunos proovedores de la Rioja Alavesa.
La Rioja es una zona de producción que abarca diferentes comunidades autónomas y que, pese a que no es muy extensa, cuenta con diferentes características climatológicas y en cuanto a suelos.
En las inmediaciones de la bodega de Fuenmayor, situada en la Rioja Alta aunque muy próxima a la Rioja Alavesa confluyen los terrenos aluviales y arcilloso-calcáreos. Estos últimos aportan a la uva una gran riqueza en glicerina y una gran intensidad colorante, como notas principales de los caldos de esta denominación. A medida que el terreno de Rioja desciende de oeste a este, el clima se vuelve cada vez más seco y cálido debido a la influencia del Mediterráneo.
Esta pluralidad de terrenos no supone diferenciación en cuanto a la calidad del vino, ya que el Rioja se elabora con uvas seleccionadas procedentes de las distintas zonas. Es más, en Pagos del Rey nos aprovechamos de esta diversidad del terreno y del clima en las tres subzonas de producción para elaborar vinos excelentes, al poder jugar con diferentes ciclos de maduración, según comarcas y variedades.
Desde la bodega de Fuenmayor se tiene acceso a cerca de 950 hectáreas de viñedo de cerca de 250 viticultores de diferentes comarcas naturales de diferentes zonas de La Rioja Alta y La Rioja Alavesa.
Información relativa a variedades acogidas, a condiciones climatológicas o a sistemas de plantación.
VARIEDADES AUTORIZADAS: Las variedades acogidas a la Denominación de Origen Calificada Rioja son las tintas Tempranillo, Graciano, Garnacha y Mazuelo; y las blancas Viura, Garnacha Blanca y Malvasía de Rioja. Se consideran preferentes y predominantes la Tempranillo, entre las tintas; y la Viura, entre las blancas.
DENSIDAD DE PLANTACIÓN: de 2.000 a 4.000 cepas por hectárea.
En atención a la densidad del viñedo, en ningún caso de los anteriores sistemas de poda podrá superarse el límite máximo de 36.000 yemas por hectárea, salvo la excepción establecida para la variedad Garnacha, que será de 42.000 yemas por hectárea, como densidad máxima.
SISTEMA DE PODA: La DOC Rioja contempla el tradicional sistema en vaso y similares, con una carga máxima de 12 yemas por cepa sobre un máximo de seis pulgares. En lo referente a la espaldera, hay que cumplir los siguientes requisitos: en el sistema de doble cordón, la carga máxima será de 12 yemas distribuidas en un máximo de seis pulgares. En el sistema de vara y pulgar, la carga se distribuirá en una vara y uno o dos pulgares de dos yemas, con un máximo de 10 yemas por cepa. Nunca podrán superarse las 40.000 yemas por hectárea.
PRODUCCIÓN Y RENDIMIENTO: La producción máxima permitida por hectárea será de 6.500 kilogramos para las variedades tintas, y de 9.000 para las variedades blancas. El Consejo Regulador, a iniciativa propia o a petición de los interesados, podrá incrementar, llegado el caso, ambos límites en un 25 por ciento. Por el contrario, una mayoría cualificada de al menos dos terceras partes del Plenario del Consejo podría reducir la producción máxima permitida por hectárea.
Mientras, el rendimiento máximo en la elaboración no será superior a 70 litros de vino por cada 100 Kg. de uva.
CLIMATOLOGÍA Y SUELOS: La climatología en la zona de influencia de la DOC Rioja varía dependiendo de la subzona a la que nos refiramos. Así, en la Rioja Alta, el clima predominante es el atlántico, circunstancia que varía hacia el Atlántico-Mediterráneo en la Rioja Alavesa y que cambia a Mediterráneo en la Rioja Baja.
De igual forma, en la Rioja Alavesa, la Sonsierra y determinados terrenos de la Rioja Alta cobran especial importancia los suelos arcilloso-calcáreos, en terrenos estructurados en pequeñas parcelas a modo de terrazas; mientras que a lo largo de toda la denominación podemos encontrarnos también con suelos arcillo-ferrosos, de un significativo color rojizo. Por último, los suelos aluviales y los cantos rodados están presentes en las zonas cercanas a los ríos.