
La Denominación de Origen “La Mancha” es la región vitivinícola más extensa del mundo con 190.000 hectáreas de viñedo acogido a esta indicación de calidad, a pesar de que el número de hectáreas en las localidades acogidas es mucho mayor, teniendo en cuenta que abarca municipios de las provincias de Toledo, Cuenca, Ciudad Real y Albacete.
La Denominación de Origen “La Mancha”, que toma el nombre del nombre árabe de la región que significaba “tierra sin agua”, acoge la producción de un total de 182 términos municipales: 12 en la provincia de Albacete, 58 en Ciudad Real, 66 en Cuenca y 46 en Toledo. Ocupa una superficie de 30.700 Km2, lo que supone la mitad de las cuatro provincias que la conforman.
Las condiciones que se dan en la zona de producción las convierten en ideales para el cultivo de la vid, máxime cuando el rendimiento por hectárea no es muy elevado. La escasa pluviometría y las numerosas horas de luz influyen de manera positiva en la maduración del fruto y en la ausencia casi por completo de enfermedades en las vides.
La DO La Mancha regula la producción de más de 21.000 viticultores, que entregan su fruto a unas 300 bodegas, cifras que la convierten en uno de los principales motores en la industria de esta región. De estas empresas, aproximadamente 200 comercializan vino embotellado y 80 realizan ventas fuera de nuestro país. Más de 100 bodegas de la Denominación de Origen se dedican a la elaboración de vinos de crianza.
La Denominación de Origen “La Mancha” tuvo su primer reconocimiento oficial en 1932, lo que la convierte en una de las más antiguas de España. Ya en 1966 contó con su primer Reglamento, si bien, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen “La Mancha”, tal y como lo conocemos hoy día fue constituido en 1973 y su Reglamento fue aprobado definitivamente por Orden del 2 de junio de 1976.
Información relativa a variedades acogidas, a condiciones climatológicas o a sistemas de plantación
VARIEDADES AUTORIZADAS: Las variedades autorizadas por el Consejo Regulador, por orden de importancia son las blancas Airén (153.193 has.), Viura o Macabeo (1.650 has.), Chardonnay (190 has.), Sauvignon Blanc (282 has.), Pardilla (16 has.), Verdoncho (189 has.), Verdejo (176 has.) y Moscatel de Grano Menudo (36 has.); y las tintas Cencibel o Tempranillo (23.353 has.), Garnacha (5.164 has.), Moravia dulce (2.247 has.), Cabernet Sauvignon (2.154 has.), Syrah (1.549 has.), Merlot (694 has.) y Petit Verdot (84 has.).
DENSIDAD DE PLANTACIÓN: Por Reglamento, la densidad de plantación del viñedo, tanto en las variedades blancas como en las tintas, será de 1.000-1.600 cepas hectárea en viñedos en vaso, con un máximo de 20.000 yemas productivas; y de 1.600-3.330 cepas, con no más de 35.000 yemas productivas, para las plantaciones en espaldera.
SISTEMA DE PODA: En vaso griego y en espaldera.
PRODUCCIÓN Y RENDIMIENTO: El rendimiento máximo por hectárea será de 60 hl/ha para plantaciones en vaso (blancas y tintas) y de 75 hl/ha para plantaciones en espaldera. Cuando el rendimiento sea superior a los autorizados, la producción total de la parcela no será calificada.
El índice máximo de transformación es de 68 litros por cada 100 kilos de uva y las barricas tendrán una capacidad inferior a 300 litros.
CLIMATOLOGÍA Y SUELOS: Sus temperaturas son extremas debido a su clima continental, oscilando entre los -15º del frio invierno y los 45º del tórrido verano. La sequedad es otra de sus características más acusadas, ya que debido a su micro-clima impide la entrada de vientos húmedos, presentando una escasa pluviometría (300 a 400 mm anuales), por ello La Mancha es fundamentalmente un lugar de cultivo de secano, aunque con los últimos planes de reestructuración se ha ampliado el número de explotaciones de riego por goteo. Por otra parte, nuestra tierra goza de 3.000 horas de sol al año para dorar sus uvas, que así nos ofrecerán su mejor fruto.
En cuanto a los suelos, predomina la tierra pardo-rojiza fruto de sedimentos miocénicos de estructura caliza.